Cuando apareció la camarera, la tostadora no funcionaba y no tenían pan !!
Como no le pondría el barbas la cabeza a la muchacha que no atinaba a colocar los filtros del café y casi se quema con el vapor de la cafetera…
En el coche rebuscamos galletas y bocadillos para cargar baterías.

... los veretones ya estábamos listos para empezar.
Bueno, faltaba uno. Ahora si.
La mañana amaneció fresca y con una fina neblina.
Con los primeros rayos de sol la organización nos dio una vuelta por Algeciras, bajándonos hasta su puerto, para volver a pasar de nuevo por el hipódromo, pero esta vez en dirección norte, buscando ya la sierra.
Los ciclistas de la UCA formaron una fila al frente del pelotón y así nos llevaron los primeros 20 kms neutralizados hasta el Puente de Hierro.
En este momento sumas 20 + 90 = 110. Estos tipos nos han colado 10 kms !
Robert Redford, digo Luís, tras cambiar el agua a las aceitunas, esperando la salida. Rey y yo también optamos por colocarnos en las primeras posiciones para salir.
Un poco más retrasado, Alberto saluda. Al resto del grupo veretón los perdimos, aunque seguíamos escuchando las trompetas del barbas. Ya nos contarán ellos su carrera.
Pistoletazo de salida, apretón de dientes y vamos que nos vamos.
En el primer km los máquinas me pasaban por izquierda, por derecha y casi por encima. Había que tener mucho cuidado porque el carril estaba lleno de baches y el ritmo era frenético.

Justo cuando nos hacen esta foto, en plena subida al Puerto de Ojén, Rey me alcanzó y me lanzó un consejo - ataque psicológico: “ la segunda parte de la carrera es más dura…”
Dicho esto, apretó y lo perdí de vista.
Atravesamos algunas zonas de bosque muy bonitas, con unos quejigos enormes y preciosos.

Luís se había quedado un poco y no me enganchaba...
Bajamos y subimos por una zona empedrada. ¿ antigua calzada romana ? antes de incorporarnos a una carretera por la que transitamos un par de kms antes de volver al carril.
En este punto me alcanzó Alberto. “ Vereitaaaaa “ gritaba mientras se acercaba.
Fuimos juntos un par de kms por el carril de Ahumada, desde dónde se veía, al suroeste la playa de los lances de Tarifa. El viento de poniente empezó a azotar.
Alberto me dijo antes de adelantarse que estos venían detrás y que por delante iba Dani Martos con Rey. Yo no lo había visto, pensé.
Con Alberto venía José Luis, de Tarifa, al que mando otro saludo y con el que iría charlando hasta el cruce del Palancar.
Afrontamos una trialera en subida que se me atragantó.
Tuve que echar varias veces pie a tierra y en una de ellas hice un mal gesto con la rodilla izquierda al sacar el pie del estribo.
Debajo de los molinos de viento reposté líquido y comí algo antes de iniciar la subida más dura de la jornada a las Escobas.
En las primeras rampas me empezó a molestar la rodilla izqda que me había torcido un poco antes.
Dejé a José Luís atrás, estirando un calambrazo, aflojé el ritmo y pasaron por mi mente las escenas de Rambo: “ no hay dolor “
Llegando al final el carril pasa a asfalto y la gente empieza a bajarse de la bici delante de mi para empujarla.
El viento nos ayudaba, se mete la niebla y la subida me recuerda a las míticas etapas de los Lagos de Covadonga.
Iba tan ciego que vi una bandeja de sándwiches en el suelo, y sin pensar les pregunté que si podía...??
Los tipos se enrollaron y me dieron un trozo de su comida. Desde aquí les mando un fuerte saludo.
Empecé a bajar y tras un derrape extremé precauciones.

Me crucé con Dani...
Al terminar el tramo de doble sentido seguimos bajando, por un carril mucho más ancho esta vez, hasta el siguiente control y último avituallamiento.

Estaba rellenando líquido cuando aparecieron Dani...
... y el Barbas. Menuda bajada se han tenido que pegar los leones !!Prácticamente sin parar, encaramos la última subida de las Corzas, mucho más suave y por mejor pista que a las Escobas.
Dani me contó que venía remontando tras una primera parte acompañando a Manolo, y le alenté a tirar y seguir para adelante, pero tras un primer tirón se quedó un poco rezagado. El barbas se descolgó.
En plena subida aparece, de repente, el Peñón de Gibraltar y toda la bahía en una panorámica impresionante, aunque enturbiada ayer por la niebla…
El viento pegaba fuerte y a veces nos ayudaba, otras nos frenaba.
Casi arriba Dani me alcanzó y en un esfuerzo inútil demarré para llevarme la “meta volante” del Puerto de la Higuera… como se ponen la cabezas…
Desde aquí ya todo es bajada hasta el hipódromo. Pensé que el barbas nos alcanzaría rápidamente, pero eso no sucedió.
Me pegué al Dani, que baja fenomenal, aunque en una curva, casi llegando, emuló a Hamilton y se salió sin consecuencias.
Llegamos al hipódromo juntos e hicimos una entrada a la limón, cogidos de la mano y gritando “ La Vereita” … como se ponen las cabezas…
Al final fueron unos 100 kms. Clavados.
Y nuestro Luís, que quiso llevarse un recuerdo de la bajada de las Escobas y se revolcó en la primera curva (y eso que se lo avisaron…)
Tras la comida recogida del chaleco…
... recogida del diploma...Y entrega de trofeos. Al barbas le dieron el del ciclista que mejor las sopla (las trompetas, claro…)
Magnífico día de bicicletas que nos proporcionó la UCA, en una carrera muy rápida, muy bien organizada y que transcurre por unos paisajes privilegiados como son los Alcornocales y el estrecho de Gibraltar.
Bájate el track, el fichero para Google Earth, las clasificaciones y todas las fotos.
JC









Vivan los novios¡




Esta vez la gravedad juega a nuestro favor, como decía antes, .... ya nos pedirá cuentas en Mayo. Tras bajarla y salir de la sartén de Ronda por un simpático puertecito, llegamos otra vez a la zona conocida, comenzando la segunda vuelta al circuito. 









Ade ya estaba situada en la Meta, en la Alameda del Tajo. Aquí retrató a un marchador "pretoriano". Como ese... se veían muchos por todo el recorrido.
Entrada triunfal en meta de Franfelito!
Nacho de "Navalagrulla" y yo, entrando en meta.
El cadáver del Barbas después de pasar el control de tiempos de la meta. No tenía fuerzas ni para pitar con la trompeta.





